Miguel Hernández

Hoy les traemos un poema de Miguel Hernández perteneciente a su poemario El hombre acecha. Pudimos leerlo hace dos años en el Centre del Carme en Valencia. Tuvimos la suerte de que justamente en esas fechas se estaban exponiendo muchos de sus poemas en una de las salas de exposición y fuimos felices leyéndolo. Esperamos que les guste tanto como a nosotras.

Canción última

Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa,
con su ruinosa cama.

Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.

Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.

La foto fue sacada en un día de caminata por Albarracín.

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