Sylvia Plath

Esperamos que estén terminando muy bien su semana, lo decimos porque el próximo poema es algo dark, como nos gusta, y, además, de la mano de Sylvia Plath. Así que, avisados están.

«El ahorcado»

Asiéndome del cabello, un dios se adueña de mí.

Sus descargas azules me achicharraron como a un profeta del desierto.

Las noches se volvieron invisibles, como el tercer párpado de un lagarto.

Un mundo de días blancos y descarnados en una cuenca sin sombra.

Un hastío rapaz me ató a este árbol.

Si ese dios fuera yo, haría lo que hice.

En Soy vertical, pero preferiría ser horizontal de la colección Poesía portátil de @litrandomhouse

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